Acabo de leer un artículo de lo más interesante se titula “Los niños de entonces”, de Elvira Lindo.
Estoy de acuerdo cuando dice que para los niños es un día trágico cuando descubrimos que los padres pueden morir, el mío lo hizo hace 13 años y a mí me cogió grandecita, fué en mi 40 cumpleaños.
Fue un momento muy ………………….no sé como definirlo, a lo largo de los años alguna vez había pensado: …………y cuando mis padres mueran qué pasará, como será, qué sentiré?, incluso a base de pensar, (quizás más de lo que quisieras), llegas a creer que incluso es posible, que estés preparado para ello.
Nada más lejos de la realidad, cuando sucede, todo es un torbellino de emociones, te das cuenta que te han quedado un montón de preguntas por hacer, y de historias por conocer, empiezas a recordar aquellas que te explicaban cuando eras pequeña y pensabas “menudo rollo”, vas a la estantería y coges aquel album de fotos que de vez encuando veías que tu padre se miraba. Tienes la necesidad de recordar, porque a partír de la falta de tus padres, ves que te falta una parte de tu historia de vida, y que tú sin ella estás inacabada.