Recuerdo con especial ternura que me escondia los tebeos debajo del colchón de un cochecito que tenía para mi muñeca y cuando mi madre me apagaba la luz, los sacaba y leia debajo de las mantas con una linterna, esto fué claro hasta que me descubrieron, pero de todos modos yo conseguía leer a todas horas de una manera ó de otra.
He leido a muchos clásicos del país, aunque desde pequeña me ha gustado la literatura inglesa, esto se lo debo a mi padre, que influyó en mí muy positivamente.
Mi padre estaba subscrito al Reader’s Digest y El Correo de la Unesco, y esperaba a que llegara el cartero con dichas publicaciones, me encantaban, no sé si alguno de vosotros las conoce.
Me viene también a la memoria los cuentos que se escuchaban en la radio, como aquel tan famoso Tambor, Tambor,… donde se cantaba la canción de: es el cola-cao desayuno y merienda, es el cola-cao desayuno y merienda ideal, cola-cao, cola-cao…. La canción era más larga, solo pongo esta estrofa como recordatorio, salía corriendo del cole para poder escucharlo.
Bueno continuo otro día, pero os dejo más carátulas de libros de mi infancia, traeré unos libros que me regaló mi padre, cuando fuimos un año al “Festival de la Infancia”.



Buenu, buenu, la teva mare segú que estaría contenta, jo era més pacífica. Vaig comença a fer entramaliaduras a partir dels 15 anys, cosses de moviments obrers, potser algún día parlaré d’aixó. Una abraçada.