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Ostres mira que ens agrada, el podríem adoptar com a punt de trobada.
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Moment complicat, companys us desitjo molta sort i que el 2012 porti coses bones i entre d’elles molta feina, sobre tot molta feina.
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Ahir vaig veure una recepta a la web de: http://webosfritos.es, us animo a que entreu, és sensacional, bé al que anava, en l’apartat de receptes de Nadal, vaig veure una que em va agradar per preparar per al sopar d’ahir: http://webosfritos.es/2009/04/tarta-de-hojaldre-de-morcilla-y-manzana/, quan vaig sortir de treballar me’n vaig anar a comprar els botifarrons, no els quedava, la vaig substituir per botifarra del Perol, tot i que tinc motlles, em vaig encapritxar del que presentava amb la seva recepta, no la vaig trobar, arribo a casa pensant que tinc massa de pasta de full i tampoc, total un desastre, eppp però sí que tenia pomes, bé no tot estava perdut, i una cosa o una altra havíem de sopar.
No sé si sóc persona amb recursos però la qüestió és que al final vaig preparar la recepta amb alguna petita variació.
Per cert en aquesta hi ha fotos les va fer la Carol i abans de portar-lo a la taula, que sinó ….
Ingredients
Motllo de tarta normal i corrent
Pasta filo (vaig fer servir la meitat del paquet i vaig crear capas)
Butifarra del Perol (la meitat)
Pomes (2)
Mantega
Nata per cuinar
Ous (2)
Sal rosa l’Himàlaia
Pebre
Passar el pinzell amb mantega pel motlle i col · locar la meitat de les fulles de pasta filo (reservar la resta), col · locar la botifarra del Perol i la poma intercalades, afegir la nata i els ous prèviament batuts, afegir sal i pebre.
Col · locar la segona capa de pasta filo i una segona capa de poma (només poma), segellar les vores de la pasta amb mantega i al forn.
Forn: depèn, jo ho vaig treure quan vaig clavar la vareta i va sortir neta, uns 50 ‘- 170 º.
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Me estoy aficionando a las recetas con masa de hojaldre, lo cierto es que una vez a la semana intento preparar una.
Lo siento no hay foto, en el espacio de tiempo de ir a buscar la cámara y volver, ya habían empezado a comer, así que la imagen queda para la próxima vez.
La mermelada la hice el pasado fin de semana, copié la receta de un blog al que estoy totalmente enganchada, por las recetas, el diseño, la fotografía, el contenido, vaya que me gusta mucho, en mi blog tenéis el enlace, aunque ahora os dejo el link a la revista donde encontrareis la receta de mermelada: http://issuu.com/wholekitchen/docs/wholekitchenmagazine5, por cierto me quedó buenísima.
Ingredientes
1 Masa de hojaldre
Espinacas frescas (utilicé de las que vienen en bolsa – cantidad 2)
Mermelada de cebolla
Piñones
Tomates
Emmental rallado
sal Maldon
Pimienta
Sacar de la nevera la masa de hojaldre unos 10′ antes. Poner las espinacas en una sarten para que vayan soltando el agua, cuando este proceso haya finalizado, añadir un poco de aceite, la mermelada y los piñones, mezclar todo bien, durante 2 o 3′, reservar.
Cortar los tomates en rodajas. Extender la masa de hojaldre y la preparación anterior por encima, disponer las rodajas de tomate por el borde. Añadir la sal, la pimienta y por último el queso rallado. Propongo sal Maldon porque le da una textura interesante.
Molde: utilizo la bandeja del horno – Tiempo: Depende, mi horno es de aire y se hace en unos 25′.
Muy interesante, me sorprende que exista una herramienta de este tipo: “outplacement”, por cierto porqué en España no se pone en práctica?.
“Reorientación laboral, una segunda oportunidad”
Desde la propia empresa se asesora y se intenta buscar un nuevo empleo al trabajador despedido
“En tiempos de crisis, perder el empleo supone un duro golpe para el que casi ningún trabajador está preparado. Las nuevas tecnologías, la necesidad de adaptarse a unos mercados internacionalizados y cada vez más cambiantes, y la creciente competitividad repercuten de manera negativa en la estabilidad laboral. Por ello, el “outplacement”, o técnica de recolocación laboral, es una herramienta primordial para asesorar desde la propia empresa al trabajador despedido, intentar buscarle un nuevo empleo y que su desvinculación de la compañía sea menos traumática.
Por ANA PALOMO8 de junio de 2011
Factores clave de éxito para encontrar empleo
Pasar el menor tiempo posible en situación de inactividad laboral es la aspiración de cualquier trabajador que acaba de perder su empleo.
Para que este deseo se convierta en realidad y se logre un nuevo puesto de trabajo lo antes posible, cada vez son más las empresas que cuentan con servicios de “outplacement”. Esta alternativa permite formar a los profesionales, que afrontan el despido con esperanza y sin sentirse abandonado.
El proceso de reorientación necesita tres agentes: el trabajador afectado, su empresa y el consultor. La compañía contrata los servicios de “outplacement” a una consultoría, que pone en marcha los procesos para reconducir la vida laboral de un empleado que se ha visto obligado a dejar su puesto de trabajo. El consultor presta al trabajador su asesoramiento en la elaboración de un currículum adecuado y coherente con el objetivo profesional y en la preparación de entrevistas. En todo proceso de recolocación son fundamentales:
Un currículum bien elaborado y el buen manejo en las entrevistas son indispensables para encontrar un nuevo empleo
El buen manejo en las entrevistas personales.
La actitud positiva.
La disponibilidad.
Además, el candidato que opta a la reorientación laboral debe:
Llevar a cabo un autoanálisis de su perfil profesional.
Evaluar sus puntos fuertes y débiles.
Definir el objetivo que quiere lograr.
Recopilar su red de contactos.
El “outplacement” no garantiza que se encuentre un nuevo empleo, pero sí aumenta las posibilidades del candidato y le orienta en el proceso de búsqueda para acceder cuanto antes de nuevo al mercado laboral. Hasta hace unos años, solo las grandes multinacionales aplicaban el “outplacement”, pero estas técnicas se han extendido y ya son numerosas las pymes que las utilizan.
El perfil del candidato
Una persona que acaba de quedarse sin empleo debe mantenerse activa y dedicar su tiempo a cualquier actividad, aunque no sea remunerada. Esto ayuda a mantener las neuronas en funcionamiento y a controlar la autoestima. Los expertos arguyen que de nada sirve el mejor currículum si se ha perdido la autoestima y uno mismo no cree en sus posibilidades. Además, asumir que el periodo de búsqueda de un nuevo trabajo va a durar un mínimo de seis meses puede evitar situaciones de tensión. Aunque las ofertas de empleo han disminuido y el tiempo medio de recolocación ha aumentado, no conviene desanimarse.
El plazo del éxito de un proceso de recolocación depende de muchos factores, como la edad del candidato, la formación, la experiencia o su nivel de idiomas.
La hostelería prevé para este año planes de contratación optimistas
En general, el perfil más solicitado por las empresas es el de licenciados superiores con una experiencia laboral de tres a cinco años y con alto nivel de inglés. Está muy valorado el hecho de conocer otros idiomas de la Unión Europea.
Cuando el trabajador ronda los 40 años, las oportunidades de trabajo son, a menudo, más limitadas. En cambio, los mayores de 54 años son los más flexibles en cuanto a salarios, tipos de contratos y jornada laboral y están más abiertos a trabajar como profesionales independientes.
Los sectores con más posibilidad de recolocación
Más de tres cuartas partes de los candidatos procedentes del sector servicios se han recolocado en este mismo ámbito, según reflejan los datos de Creade-Lee Hecht Harrison, la consultora de recolocación del Grupo Adecco, para el primer semestre de 2010. Uno de cada diez profesionales ha conseguido nuevos trabajos en la industria. Sin embargo, solo un 6% de los despedidos procedentes de otros sectores ha logrado acceder al de servicios.
Gran consumo y distribución son los más abiertos a acoger a los trabajadores despedidos de otros ámbitos. Por lo general, los profesionales con elevada formación se diversifican más, mientras que el personal base menos cualificado tiene más dificultades para cambiar de sector y le resulta más fácil recolocarse en el mismo en el que trabajaba, que conoce en profundidad.
El sector más cerrado y estricto sobre la procedencia de los candidatos es el químico-farmacéutico. No obstante, todas las personas, sea cual sea su nivel de formación, tienen la oportunidad de reorientar su carrera profesional.
Según los datos de proyección de empleo de marzo de 2011, elaborados por la empresa de formación, empleo, consultoría y recolocación laboral Manpower, se prevé una reducción en casi todos los sectores económicos para el segundo trimestre de este año. Las peores perspectivas se registran en la minería e industrias extractivas. Sin embargo, hostelería prevé unos planes de contratación más optimistas.
Los menos afectados son los programadores JAVA, ingenieros de energías renovables y médicos de familia
A pesar del sombrío panorama, se genera empleo, como señalan desde Adecco, aunque el ritmo de crecimiento se ha ralentizado. Entre los puestos cualificados más demandados figuran los siguientes:
Analista financiero.
Consultor business intelligence (clave en el proceso de toma de decisiones empresarial).
Key account manager (responsable de la dirección de grandes cuentas).
Ingeniero de procesos y calidad (perfil fundamental en las fábricas inmersas en procesos de abaratamiento de costes de producción).
Programadores JAVA, los delegados comerciales.
Ingenieros de energías renovables.
Médicos de familia.
En cuanto a los puestos de trabajo de menor cualificación, pero con gran demanda, destacan:
Gestor de cobros.
Manipulador de alimentos.
Tramitador de siniestros.
Camareros de piso.
Comerciales.
Secretarias de departamento.
Insatisfacción laboral
Aunque pueda parecer lo contrario, no todos los candidatos a reorientar su carrera profesional están en paro. La falta de posibilidades de promoción o desarrollo en las empresas, la inseguridad, los salarios o el mal clima laboral llevan a que, en ocasiones, los trabajadores decidan cambiar de puesto de trabajo, e incluso de sector, para conseguir un mayor grado de satisfacción laboral.
Según un estudio de Monster, empresa de reclutamiento y búsqueda de empleo en Internet, casi la mitad de los encuestados afirma que le gustaría cambiar de carrera o reorientar su trayectoria profesional para evitar esa insatisfacción en su empleo actual”.

Hay una edad crítica para casi todo, la edad crítica infantil, la edad crítica de la adolescencia, la edad crítica adulta, la edad crítica…, tantas como se nos ocurran, seguro que cada uno de nosotros tenemos alguna edad crítica personal no especificada arriba, pero por eso se llama edad crítica personal.
Hablemos de la edad crítica en la cual nuestra soledad se hace más patente.
Los hijos se hacen mayores, tu pareja prefiere pasar el tiempo durmiendo, la TV también es una muy buena cortina de humo, y entonces tú te preguntas: ¿y ahora qué?
Decides que ha llegado el momento de emplear tu tiempo libre en cosas que te llenen, que te satisfagan, porque aunque la necesidad de ti que tiene ahora el entorno familiar sea menor, tú no te bajas del tren, después de tantos años haciendo de enfermera, cocinera, planchadora, etc., estás dentro de una espiral, imposible de abandonar.
Bien, fantástico, encuentras en que emplear tu tiempo, decides aprender inglés, informática, corte y confección, acudes a alguna universidad. De pronto te das cuenta que empiezas a relacionarte de nuevo (en solitario) y que la vida tiene cosas buenas por descubrir, pequeñas, pero estupendas, recuperar el placer del encuentro con nuevos amigos, esa sensación placentera de conocer sus vidas y compartir la tuya, y porqué no, realizar visitas culturales con nuevas amistades: museos, exposiciones, eventos musicales, teatro, poesía, lectura.
Y aquí se obra el milagro, eres capaz de mantener una conversación mínimamente interesante, puedes hablar de la etapa azul de un pintor, de una escultor y su obra, la trayectoria de un escritor, que gran placer poder hablar de poesía, compartir la impresión de una obra pictórica.
Pero que ha pasado, antes solo hablaba de comidas, de limpieza, lavadora…, soy otra?, he vuelto a nacer?, no, sigues siendo la misma, pero has salido de esa espiral, que te asfixiaba, que te oprimía, TE HAS BAJADO DEL TREN.

Doncs aquesta fotografia em recorda en principi a aquells dies d’estiu, en els que sent petita veia com els meus pares i els veïns treien les seves cadires al carrer per parlar, s’apuntaven veïns, amics i cada un d’ells al seu torn aportaven més gent, òbviament cap d’ells era conscient que durant aquestes trobades desenvolupaven el que avui anomenem xarxa social.
La principal tasca d’aquelles trobades era pal.liar la calor i compartir una estona de xerrada, com havia anat la feina, els de fora: el molt que s’enyorava al poble i la família, els de dins: el molt que el poble estava canviant.
M’encantava seure al portal i escoltar històries reals i altres no tant, agafava alguna cuca de llum i mentre escoltava mirava entre les escletxes dels meus dits la llum que projectava aquest bitxet, a Cornellà havien bastants, no em vaig adonar de quan van desaparèixer, un bon dia vaig deixar de veure’ls, imagino que l’asfalt no era per a ells.